viernes, 1 de mayo de 2020

Cartas al director: LA REENCARNACIÓN MANGURRIA. Por Pedro Moreno


La reencarnación no te ayudará si en la próxima encarnación sigues sin saber quién eres”

Eckhart Tolle.


En enero de 2020, el Alcalde de Cáceres, Luis Salaya y una comitiva  extremeña visitaban Lumbini, en Nepal, la ciudad donde nació Buda. Un bonito gesto que hermanó Cáceres con la famosa ciudad nepalí. Me gustaría visitar algún día Lumbini para ver la multitud de templos budistas que diferentes países del mundo construyeron en la tierra del nacimiento del Budha Gautama. Templos construidos para el reconocimiento, admiración y devoción de esta gran figura religiosa y filosófica, de ética universal, que después de más de 2.500 años es reconocida como uno de los principales líderes espirituales de la historia y que es custodiada desde épocas ancestrales por numerosos monjes vestidos de túnicas de color azafrán.


 Después de visitar virtualmente Lumbini, me viene a la cabeza, que un pueblo tan pequeño que solo tiene dos calles rodeadas de templos y que estos fueron donaciones de diferentes naciones como Japón, Birmania, China, Tailandia, Alemania…, invirtieron aquí por ser un lugar especial, el  lugar donde el rey Ashoka deposita un gran pilar de piedra (la columna de Ashoka) en el año 249 a,C. para conmemorar el nacimiento de Buda y para realzar esta importante religión con su profunda filosofía de vida.


Es maravilloso que un pequeño pueblo como Lumbini, rodeado de tanto “Nirvana” espiritual, haya abierto las puertas a Cáceres para que se construya el gran complejo espiritual budista y además nos honre con su  hermanamiento. Sería bonito financiar la construcción de un templo cacereño allí en honor a la memoria de Buda, para así  poder pedir clemencia para Cáceres, pedir por la reencarnación y la liberación de las  almas de los cacereños que se fueron a causa de la COVID-19, y para que esta pandemia no tenga mucho más recorrido.


También para que Buda lleve a nuestros gobernantes municipales al “nirvana político” y así, de esta forma, puedan vencer sin ningún tipo de miedo, sin que se asusten por la presión de Europa, ni por la coacción de algún compañero regional del mismo signo político, ni por nada, la lucha contra de las empresas mineras que no cejan en el empeño de llevar a cabo el proyecto de la mina a cielo abierto en el valle de Valdeflores, en la mismísima puerta de la ciudad. Para que afronten con plena valentía la defensa de su ciudad y la salud de sus ciudadanos, para que no tengan que arrepentirse de decisiones equivocadas e irreversibles y se ahorren tener que girar y girar en sus próximas vidas en la interminable rueda del samsara por no haber obrado con buena fe y hayan generado un mal karma que estén obligados a depurar.

No podemos tirar nunca la toalla como sociedad, la esperanza es lo último que se pierde y saldremos de esta apocalipsis con la ayuda de la bondad y de la generosidad que reporta la alegría de la lucha contra el sufrimiento. Tenemos mucho que aprender y que vivir juntos, tenemos muchos paseos por la Montaña pendientes, mucho aire limpio que respirar y muchos trinos de los pájaros por escuchar. En la Sierra de la Mosca descubriremos realmente quiénes somos y podremos avanzar sin ningún miedo…

La solidaridad humana es lo que nos ayuda a saber quiénes somos. Un fuerte abrazo y arriba los corazones del pueblo cacereño.


Muchas gracias por su publicación.


Pedro Martín Moreno Rey. Cáceres 


Cáceres 27 Abril 2020


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